Springboks campeones

Sudáfrica derrotó 32-12 a Inglaterra en la final. Con esta victoria, es el nuevo monarca del rugby mundial.

Intenso. Una final que se jugó con el corazón caliente y la cabeza fría. Fue así como los Springboks comenzaron a trabajar el partido a través de sus forwards, quienes sometieron a la Rosa a través de su poderío físico. Los europeos no pudieron vulanerar la defensa africana y dependieron del pie de Farrell para marcar puntos.

Pareja fue la primera etapa entre dos equipos que apostaron al juego corto. Los Springboks lograron imponer condiciones a través de la potencia de sus forwards, quienes dominaron las formaciones fijas y el punto de contacto. La Rosa no pudo desarrollar su plan de juego debido a la presión sudafricana. Ésto provocó impresiones en los pases y falta de paciencia para percutir la última línea del contricante.

Ambos equipos decidieron no arriesgar mucho y se refugiaron en los pies de sus pateadores. Pollard acertó 4 de 5; mientras que Farrell metió las 2 que tuvo. Gracias a esto, los dirigidos por Erasmus se fueron al descanso triunfando 12-6.

La segunda mitad no varió. Los delanteros sudafricanos continuaron imponiéndose. Esto le permitió a Sudáfrica ampliar brecha en el tanteador a través de su apertura. La reacción de los europeos llegó desde el banco. Marler comenzó a complicar en el scrum y eso posibilitó a Inglaterra descontar para dejar el score 18-12 a falta de 15 minutos del final.

El golpe de gracia la dio Mapimpi. El wing tiró un sombrerito para sortear la defensa y apoyar el primer try de la final para poner Springboks 25-12. Luego, llegó la paciencia africana para contener los embates de la Rosa que fue por todo pero se encontró con la muralla verde.

Antes de finalizar, Sudáfrica metió la estocada letal ante la desesperación inglesa, quien veía como se le escapaba la final entre las manos. Kolbe eludió marca por la punta y fue en soledad a ingoal ajeno para decretar la victoria por 32-12.

Final del partido. Springboks campeones. Los sudafricanos se consagraron merecidamente. Fueron superiores en todo momento y definieron el encuentro a base de buenas decisiones. Soberbia actuación de Inglaterra en todo el certamen. Poco pudo hacer ante el poderío físico de los africanos.

Sudáfrica conquistó su tercera Webb Ellis. Una vez más la consiguió 12 años después como aquella vez en Francia cuando derrotó al mismo contricante por 15-6. Además, se convirtió en el primer seleccionado en ganar el mismo año la Rugby Championship y la Rugby World Cup.